LAS BATALLAS SON NECESARIAS

 

JUECES 3:1 – 3: «Estas son las naciones que el Señor dejó para probar con ellas a Israel (es decir, a los que no habían experimentado ninguna de las guerras de Canaán, 2 y así las generaciones de los israelitas conocieran la guerra, o sea, aquellos que antes no la habían experimentado). 3 Estas naciones son: los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal Hermón hasta Lebo Hamat».

 

Nos podría parecer algo muy extraño que nuestro DIOS dejara a cinco reyes y sus ejércitos solamente para que los hijos de Israel que no habían conocido la guerra pudieran conocerla, para que pelearan la batalla contra ellos. Pero no debemos extrañarnos, pues solamente conociendo la guerra es que podemos conocer verdaderamente la victoria. Atrapa esto: no hay victoria sin batalla. En este tiempo por la pandemia del Covid-19 definitivamente hay batallas en nuestra vida, y tenemos que comprender que para nuestro DIOS esas batallas son necesarias. Las batallas que enfrentamos forjan el carácter guerrero que nuestro DIOS quiere que tengamos, el guerrero si muere, muere peleando, en medio de la batalla, con las botas puestas y de cara al sol, no se rinde ni vuelve atrás. Las batallas que enfrentamos son un ejemplo de vida para nuestros hijos. En las batallas podemos experimentar las maravillas de DIOS en nuestra vida, y celebraremos junto con ÉL ¡Aleluyotaaa! ¡Paz y Gracia sean sobre tu vida en este día! 

#ContagiemosFe #JunioSeEscribeConJDeJúbilo #CBINacionesEnCasa #DondeLoImposibleNoExiste #SeguimosSiendoIglesia #VolveremosAVernos #EsTiempoDeBuscarADios #Colombia¡¡¡Maranatha: Jesucristo Viene Ya!!!

 

MI DECLARACIÓN DE FE«En este día declaro en el Nombre Poderoso de Jesús: en medio de mis batallas Dios está conmigo como Poderoso Gigante».

 

OREMOS JUNTOS: «Padre que estás en los cielos, gracias por este día. Papito Dios, hoy entiendo que las batallas son necesarias en mi vida, porque a través de ellas se forma el carácter guerrero que Tú quieres que tengamos Tus hijos, y sé que sé que en todas mis batallas saldré vencedor (a). Lo creo, lo recibo y declaro todo esto en el Nombre Poderoso de Jesús, Amén y Amén».